23 marzo 2007

determinismo

La existencia del determinismo era ya incuestionable para el gran filósofo judío-converso portugués Bento Spinoza que afirmaba: los que creen actuar libremente (libre albedrío) simplemente ignoran las causas que les hacen comportarse de ese manera.

Según los estudiosos existen, a falta de uno, distintos tipos de determinismos: genético, ambiental, social, económico, teológico. El determinismo genético, explicación científica del hecho, es el que mejor lo explica en dos casos contrarios.

Uno es el caso de los gemelos idénticos, poseedores de los mismos genes, separados en los primeros meses de su vida, y que han sido educados en medios ambientales, sociales y económicos distintos. Dios es el mismo y se encuentra en todas partes. Estos gemelos tienen un comportamiento asombrosamente parecido.

El otro es el caso de hermanos criados en el mismo hogar por sus padres. Todos poseen la mitad de los genes de su padre y la otra mitad de su madre. Cada vez que han tenido un hijo, se hace el reparto de genes, similar al que se realiza cuando se dan cartas de dos mazos distintos. Todos los jugadores (hermanos) tendrán cartas (genes) distintas, que condicionaran de una manera determinante la partida (vida).

Pero existe cierto grado de libertad, no hay que confundir el determinismo con el fatalismo. Con las mismas cartas, según se usen, se pueden realizar partidas muy distintas. Por tanto, hay que aprender bien las reglas del juego de la vida

10 comentarios:

Eduardo dijo...

Eso del "grado" de libertad es bastante a-científico, si se me permite. Resultante reconfortante, si uno lo acepta, pero no creo que todo sea tan simple. Un análisis profundo de una sencilla partida de cartas mostraría infinidad de resortes ocultos, toda una "maquinaria" de libertad que nos demostraría que aquí no hay nada gratuito, ni siquiera nuestras decisiones. El hecho de responder a este mensaje, por ejemplo, obedece a mil razones previas, así que no es mérito mío, ni decisión mía, como tampoco lo son las palabras que voy redactando una tras otras.

Molusco dijo...

Estoy con Eduardo en eso del grado de libertad. Es una forma de decir que "el determinismo no existe pero no te puedo decir porqué". De hecho es verdad que con unas mismas cartas se pueden realizar muchas jugadas pero una única persona seguro que siempre hace lo mismo, por eso es muy distinto jugar al mus o al póker con amigos que con desconocidos. Y si no quién no tiene el típico amigo que siempre echa órdagos o ese que con cuatro reyes se lo piensa a grande. Cada uno jugamos las cartas siempre de la misma manera.

iulius felix caton dijo...

Por tu comentario veo que eres un ferviente defensor del determinismo.

Sólo quería aclararte que el grado de libertad es un término científico de uso habitual en física y matemáticas.

Un helicóptero tiene tres grados de libertad, según los tres ejes cartesianos, arriba-abajo, derecha-izquierda, adelante-atrás. Un avión sólo tiene dos, no suelen ir hacia atrás. Un ascensor sólo tiene un grado de libertad arriba y abajo en el eje Z.

Un banco del parque, bien anclado en el suelo, no tiene ningún grado de libertad, salvo que algún gamberro lo libere el fin de semana.

iulius felix caton dijo...

Es imposible que una persona, o las cuatro, si reciben las mismas cartas en el reparto inicial, repitan la misma jugada a los juegos que yo conozco.

Esto se pone de manifiesto de una forma aún más clara en juegos como el ajedrez o las damas, en los que ambos jugadores parten con las mismas piezas. E incluso en los solitarios. Tenía hace muchos años una Mahjong Demo en el que siempre se comenzaba con las fichas colocadas en el mismo orden. Seguro que siempre utilizaba mi estrategia , mi estilo, pero creo que nunca dos partidas fueron iguales.

Y que decir del cubo Rubik.

Molusco dijo...

Para empezar iulius, si nos ponemos tikismikis con los grados de libertad, según tú planteamiento el avión también tendría 3 grados de libertad (el del eje de avance, el eje izda-dcha y el vertical) sin embargo tanto el helicóptero como el avión tienen 6: los ejes x, y z y los tres giros alrededor de éstos, pero esto es desviarnos mucho del tema.

Lo que dice el determinismo no es que la partida vaya a ser siempre igual sino que habrá factores (estado de ánimo, lucidez, momento del día...) que harán que siempre sean distintas pero definidas, sólo que éstos son tantos estos factores que nos es imposible determinar su resultado. Aunque insisto, éste esta determinado antes y durante la partida. De hecho esto me hace recapacitar y pensar que el único punto débil de la teoría del determinismo es que hasta el momento justo anterior de acabar la partida no estaría definida al cien por cien. O sí...

iulius felix caton dijo...

Este tema se anima y ocurre así porque en el interviene la genética.

En los movimientos, había eliminado de mi análisis los giros sobre sí mismo deliberadamente para que el ejemplo fuera más comprensible.

En cuanto a los grados de libertad en los movimientos de traslación del avión está claro, que según mi consideración adelante-atrás, tampoco en este eje hay grado de libertad, pues siempre el movimiento será hacia adelante. Se me podrá objetar que puede haber cambios del módulo velocidad, pero sólo estoy analizando cambios del sentido.

Por último, en el determinismo hay que analizar cómo personas distintas actúan de manera distinta y determinada en las mismas circunstancias. Si se ofrece la opción de montar en moto, no será difícil predecir quien la aceptará y se dará un golpe, quien la aceptará y la usará con prudencia y quien rehusará a usarla por más que insistamos.

Eduardo dijo...

Vuestra formación ingenieril ha llevado el tema del determinismo hacia unos argumentos sorprendentemente gráficos y materiales. Os pondré el ejemplo del oso polar. Pensad por un momento en un oso polar (y dejaos de autogiros, ascensores y demás construcciones de black&decker). Intentad no pensad ahora en el oso polar: es imposible. Ergo: no somos libres. Lo contrario es un imposible, es dejar un vacío alegal (sin leyes) al funcionamiento del ser humano que recuerda, por cierto, a las filosofías católicas más simplonas. Y, ojo, que lo del determinismo no me gusta nada...

Molusco dijo...

Para acabar con el tema de los grados de libertad te diré don iulius que tanto el avión como el helicóptero tienen 6 grados de libertad y NO ES OPINABLE. Son átomos o vacío, pero en ningún caso opinión.

Y por otro lado citaré a Einstein como ya en su día lo hice en otro blog náufrago. Este personaje, que yo diría que era listico dijo que “Dios no juega a los dados” luego eliminemos de nuestras determinadas mentes el concepto de libertad o mejor aún, sustituyámoslo por el de incertidumbre.

Eduardo dijo...

Aunque como dice mi maestro Maese Holzer (un día os hablaré de él), lo del determinismo es un concepto que conviene tener olvidadito. Es decir, hay que volver a creer que somos libres para desterrarlo de nuestra mente como paralizante verdad y actúar como conscientes y responsables seres libres. Sólo que la mente es más perra...

iulius felix caton dijo...

Eduardo, invita a tu maestro Maese Holzer a este blog. Será recibido con los brazos abiertos.