29 marzo 2007

multiculturalismo

Leo, por indicación de un buen amigo, en el blog El Jardín de Epicuro un artículo sobre la absolución del director de la revista Le canard enchainé por los chistes sobre Mahoma. En él se arremete, con toda la razón, contra el multicuturalismo. Sólo le he hecho una puntualización, no a él, sino al pensamiento débil de estos tiempos que creado tal término.

La cultura es una y sus manifestaciones, filosofía, ciencia, cine, literatura, no son distintos en cualquier punto del globo. Los árabes del siglo XV manejaban la cultura clásica como cosa propia. Si vemos una película china, sus temas son los propios de la humanidad y sólo nos puede llamar la atención el atuendo y los escenarios si se desarrolla en tiempos pasados.

Otra cosa son las costumbres que pueden ser ligeramente distintas. E insisto en lo de ligeramente. Hablar de que hay choques culturales entre los inmigrantes y los analfabetos autóctonos es un escarnio a la razón. ¿Sobre que tema filosófico, científico, literario no se ponen de acuerdo? No serán sus costumbres las que colisionan y, más aún, sus intereses.

En resumen, más que de multiculturalismo se debería hablar de multicostumbrismo, puro folklore. Pero a confusiones de este tipo ya nos tienen acostumbrados los medios de comunicación en los que a una idea, generalmente mala, se le llama filosofía. Cuántas veces hemos podido escuchar de los labios de un empresario o de un entrenador de futbol: nuestra filosofía es tal o cual.

4 comentarios:

Epicuro dijo...

Totalmente de acuerdo amigo Catón y tomo nota de su concepto: "multicostumbrismo". La reflexión que desarrolla es sumamente interesante.

Hace un tiempo, sirva sólo como pequeñísimo aderezo a su amable contestación, vi un reportaje en el cual allá por Suráfrica y por la parte norteña nigeriana, se ponía por parte de bienintencionadas ONG's pancartas con aquello de que "La ablación NO ES CULTURA"...

No deja de ser representativo: una costumbre -como bien apunta Vd.- animista y anterior al Islam, es absorvida por éste en dichos pagos. ¿Interés?: seguir sometiendo a la mujer en el ejemplo que expongo.

Realmente eran pocas las madres que entregaban sus cercenantes y castrantes cuchillos (roñosos donde los haya), pero algunas lo llegaban a hacer y sin moverse de su país de origen.

Sirva -me temo haberme extendido en demasía- para ejemplificar lo que tanto Vd. como yo pretendemos decir sin caer en frivolidades: hay más intereses en el reduccionismo a uno mismo con los suyos y costumbres por brutales e inadecuadas que sean, que otra cosa.

Un afectuoso saludo.

Sir Edward dijo...

Yo también pasé por aquella fase de sacralizar la cultura, y meter en el saco de la cultura todo aquello que suponía un esfuerzo para el hombre, cierto perfeccionamiento del alma y de las virtudes humanas, como la filosofía, la buena literatura, la poesia, el buen cine, etc. Pero luego muté de idea. Como dijo aquel profesor: Cultura es lo que hacen los hombres. El hecho de ver cómo los egipcios levantaban una pirámide, y estudiarlo, es cultura. Cuando se habla de 'cultura vasca', con su deporte rural, su gastronomía y sus cancioncillas típicas, creo que se hace bien en hablar de cultura, porque revela todo una actitud ante la vida, una manera de concebir el mundo, que a veces, además, puede dar claves a los otros hombres para aprender a vivir su propia vida. Tambien se habla de la cultura celta, o incluso la neanderthal o las culturas prehistóricas, y no creo que leyeran entonces a Menéndez Pidal. Las costumbres, entonces, por seguir el debate terminológico, serían en mi opinión, los aspectos puramente técnicos de la civilización, como conducir por la izquierda o cenar a las 6 en vez de las 21h.
Atentamente,
Sir Edward

iulius felix caton dijo...

Salve sir Edward, jamás se me hubiera ocurrido sacralizar la cultura, ni tomar por tal aquello que he metido en el saco de lo que me cuesta supone un esfuerzo. Según este segundo criterio sería cultura cantar una noche de farra canciones cuartelarias.

A esos profesores que son capaces de decir barbaridades como cultura es lo que hacen los hombres, se debe la confusión en que se vive. Nadie le replicó preguntándole si consideraba cultura tirar una cabra del campanario, el festejo del toro de la Vega o las mismísimas corridas de toros.

Vale

Eduardo dijo...

Diré que esas canciones cuartelarias, y veo nítidamente la imagen, a mí entender son cultura, como también hay una cultura del boxeo, por mi soez que nos pueda parecer, o una cultura de la Semana Santa, por mucho que a algunos le parezca soporífera y absurda. Una cosa es cultura y otra arte, o refinamiento del espíritu, o belleza. De todas formas, me temo que discutimos por discutir, puesto que el DRAE acepta tanto la cultura como sublimación del alma y todo eso, como manifestación de los pueblos, sea eructando, escupiendo huesos de aceituna o tirando morcillas y butifarras por las avenidas murcianas, como es habitual en Murcia, en las fiestas de la primavera.