09 marzo 2007

la lengua de los europeos prehistóricos (1/3)

Dedicado a Edorta Atea.

Leo en Investigación y Ciencia un artículo de los lingüistas alemanes Elisabeth Hamel y Theo Vennemann, donde dan cuenta de sus estudios sobre la difusión por todo Europa de la lengua de los representantes de la cultura magdaleniense. Esta cultura se formó en el suroeste europeo al final de la última glaciación y su lengua no es otra que el vasco.

En muchas denominaciones de ríos y de localidades se esconden palabras emparentadas con el vasco, estos nombres fueron dados poco después de la última glaciación. Aún hoy todos los europeos están estrechamente emparentados con los vascos, un pueblo preindoeuropeo.

Ebersberg está situado en un área prealpina junto al río Ebrach, más allá de esta capital de distrito se extiende una zona boscosa. Parece evidente que el nombre de la ciudad proviene de eber (jabalí) y berg (monte) y por eso se colocó la figura de un jabalí sobre unos riscos en el escudo de armas.

Sin embargo el significado actual de la denominación de la localidad es engañoso, puesto que el origen del nombre no es medieval ni tampoco de origen celta. Seguramente proviene de los vascones, gentes que habitaron el lugar poco después de la última glaciación y que venían de los Pirineos occidentales.

La localidad de Ebersberg en la Alta Baviera se llamaba en la Edad Media Eberesperch o también Eparesperc. En caso de que la raíz de la palabra derivara de una lengua europea prehistórica emparentada con el vasco, eber (río), Ebersberg significaría “monte junto al río”. Efectivamente el río que bordea la villa de Ebersberg es el Ebrach, que significa “río”; para ser exactos “río-río”, pues el añadido algo más tardío ach significa, en un dialecto alemán del sur, río (se supone que está relacionado con la palabra latina aqua). En opinión de los autores del artículo, la localidad tomó el nombre del río.

Muchos de los nombres de asentamientos, ríos, montes, valles y comarcas de Europa podrían proceder de lenguas preindogermánicas. Los nuevos datos parecen indicar al vasco. Por ejemplo, los pueblos emparentados con los vascos de hoy en día poblaron en otros tiempos casi toda Europa; estas gentes eran los vascones, el nombre dado en latín a los primigenios vascos.

También los estudios genéticos, completamente independientes de las investigaciones de los lingüistas, han arrojado conclusiones similares. Según estos estudios los vascos no son un grupo marginal, poco relacionado con el resto de los europeos, al contrario, su herencia genética se encuentra de manera apabullante en el resto de los habitantes europeos. No es entonces descabellado decir que todos los europeos somos vascos.

Los lingüistas reconocieron ya en el siglo XIX que los nombres de muchos ríos, arroyos y lagos tenían un origen muy antiguo. Así constataron que las poblaciones primitivas habían denominado los accidentes geográficos meramente con su nombre topográfico como “río” “monte” o “agua”. Entonces las denominaciones originalmente no tenían otro significado que el puramente descriptivo y cuando llegaron otros pueblos, estos las hicieron suyas pero sin saber su significado. Sin embargo dilucidar en cada caso concreto de qué idioma antiguo procede la raíz de las denominaciones actuales es a menudo difícil.

En cambio los nombres de asentamientos pasan por ser esencialmente más recientes. Según la opinión de algunos expertos estos proceden de tiempos históricos y en muchos casos, según las fuentes señaladas, provienen de la Edad Media.

Con respecto a los nombres de ríos y otros accidentes geográficos se aplica la regla de que cuanto más a menudo se los encuentra, más antiguos son estos nombres. En toda Europa aparecen palabras para denominar en particular corrientes fluviales cuya raíz se parece de manera destacable. Así están los nombres con al/alm, por ejemplo Aller, Alm o incluso Elz, que antiguamente se llamaba Alantia. Otro grupo lo constituye los nombres con var/ver, es el caso de Werre o de Warne. Así mismo son numerosos los nombres con sal/salm, entre otros muchos se encuentra el nombre de Saale. Según las últimas investigaciones hay un grupo amplio de nombres con is /eis como Isar, Eisack y otro con nombres que comienzan con ur/aur como Urach y Aurach.

1 comentario:

Edorta Atea dijo...

Veo que este blog renace de sus cenizas cual Ave Fénix, alelujjah!